Se llama música cristiana a la música creada y ejecutada como expresión del cristianismo. Esa expresión abarca una gran diversidad de estilos musicales que contienen mensajes bíblicos o letras que involucran diferentes tipos de oración (de adoración, de acción de gracias, de petición), y cuya motivación principal es la fe cristiana.

La música cristiana es de origen judío: la liturgia musical de la sinagoga, en particular el canto psalmódico de los judíos como unidad poética musical fue un legado preciado transmitido del Israel antiguo al cristianismo primitivo, como forma de manifestar tanto a nivel personal como comunitario las creencias religiosas y la fe en Dios.

La definición de música cristiana, así como su papel fundamental, su composición y su importancia, llegan a tener diversas perspectivas que a veces varían según la denominación en cuestión. Algunos la consideran una forma útil tanto para evangelizar, enseñar y discipular al creyente, como para tratar aspectos del estilo de vida cristiano.